Reducción de cuantía de pensión alimenticia del hijo mayor de edad sin alcanzar la plena autonomía económica

Reducción de cuantía de pensión alimenticia en modificación de medidas por ejercicio de actividad laboral del hijo alimentista mayor de edad sin alcanzar la plena autonomía económica

Se reduce la pensión alimenticia a la que viene obligado el alimentante toda vez que el alimentista viene ejerciendo de una forma continuada cierta actividad laboral que le permite obtener algunos ingresos económicos, aunque sean insuficientes para conferirle plena autonomía económica.

Proceso de modificación de medidas, solicitando el demandante la extinción de la pensión alimenticia a la que viene obligado desde el divorcio a favor de su hija, por aquel entonces menor de edad. Basa su demanda en que la alimentista tiene actividad laboral. Desestimada la demanda por el juzgado de instancia, interpone recurso de apelación por error en la valoración de la prueba, por cuanto se omite una detallada valoración de la documentación aportada (nóminas e informe de vida laboral de los implicados en el procedimiento) e incorrecta aplicación del CC art.152 (EDL 1889/1), sobre el cese de la obligación de alimentos.

Señala la AP que concretando en a pensión de alimentos de los hijos mayores de edad, lo determinante para su concesión es la carencia de ingresos propios suficientes para subvenir a sus necesidades y poder vivir una vida independiente. En tales supuestos, esta pensión no puede tener un carácter incondicional e ilimitado temporalmente sino en tanto en cuento lo alimentistas carezcan de medios propios con los que atender a sus necesidades, incluida la educación e instrucción aún tras dicha mayoría de edad si no han terminado su formación por causa que no le sea imputable.

Concluye la AP que en este caso concreto corresponde rebajar la pensión alimenticia de 500 a 150 euro, puesto que la hija ha estado ejerciendo de una forma continuada una actividad laboral que, si bien no lo ha sido mediante contratos laborales estables, le ha permitido obtener unos ciertos ingresos económicos, aunque no le permitan alcanzar una plena autonomía económica aún. Así, los ingresos tanto de ella como de la unidad familiar en la que está integrada se han visto incrementados desde que, hace ya varios años comenzó a trabajar. Valoración que se confirma por el hecho de que haya dejado de completar su formación académica.